miércoles, 27 de febrero de 2013

martes, 26 de febrero de 2013

26defebrerode2013

Martes, 7.45 h parada del autobús enfrente de mi casa. Llevo más de diez años viviendo aquí y nunca había cogido el autobús, ya me vale. Media hora después estaba en el intercambiador de Moncloa y cual turista recien llegado he tenido que preguntarle a la cajera cómo sacar un billete o más bien, qué estación estaba cerca de Plaza de España. Como diría una amiga, pijo, nooo!!!, ... lo siguiente.

Y todo esto, ¿por qué? El emprendedor cincuentón no puede permitirse el lujo de que le crujan en el parking toda la mañana más de 20 euros. Así que a las 8.40 estaba cogiendo mi carpeta del 8th marketing Strategy Forum de Daemon Quest by Deloitte, un título muy largo y en inglés que lo hace muy molón. Muchísima gente, el teatro Coliseim lleno hasta la bandera, montón de jerifaltes de grandes empresas, todos guapos y guapas, encorbatados ellos y sobre grandes tacones ellas. Y allí yo, disfrazadito para no destacar no fuera ser que me miraran mal y les entraran ganas de echarme.

Pero ... ¡me ha encantado! Ha sido una pasada de mañana. Ha sido un placer ver cómo se pueden hacer las cosas bien, cómo se puede innovar, cómo se puede reinventar lo que uno ha estado haciendo toda la vida y seguir haciéndolo pero de otra manera, cómo no se debe perder de vista la mejora continua como estructura de vida, cómo disfrutar haciendo cosas chulas en tu trabajo y cómo ganar dinero con todo eso. ¡Cómo me he acordado de mis antiguos compañeros de trabajo repitiendo llevamos dieciseis años haciendo esto, así que lo hacemos bien! Pues no, error de bulto.

La charla de las escuelas de negocios ha sido la peor. No mala, pero un poco acartonada, han dicho cosas interesantes pero nada parecido a lo que venía después, una sucesión de gente brillante, que lo demuestran con su forma de cautivar y explicando las virguerías que hacen en sus empresas.

Mutua Madrileña. Un señor pequeñito, apocadito, hablando muy tranquilamente, de azul clásico, casi como un dibujo de comic, nos ha contado la evolución de Mutua en estos años desde que es director general. Lo mejor, la innovación constante, cómo hacen un anuncio brillante, que les posiciona, les actualiza y les da muchos clientes nuevos, pero no se quedan estancados, vuelven a sacar otro cambio que evoluciona de la idea anterior, del Soy de la Mutua al Por qué soy de la Mutua.

Arsys. Un cirujano socio de una empresa de Logroño que está entre las mejores del mundo en hosting y gestión de la nube. Quizás no ha sido el más brillante pero se ha ayudado por Miki Nadal para exlicarnos qué es lo de la nube y ha terminado con dos chavalitos bailando. Además nos ha invitado al desayuno, así que, ... compro. Tal como lo ha contado Nadal, no tiene sentido guardar nada más en nuestros ordenadores, la evolución o una de ellas va por ahí. Otra idea para mi negocio, tengo que organizar la venta o más bien el pago por internet, vía pay pal o con tarjetas. En este momento no me veo cobrando por sobres o en efectivo pero ya se verá.

Iveco. Impresionante. Si mañana tuviera que comprarme un camión, seguro que era de Iveco y naranja. La presentación muy bien, un larguirucho italiano (cómo me gusta que la gente domine otra lengua) muy bien vestido, nos ha explicado el street marketing, con una caravana de furgonetas Iveco recorriendo la España poligonal con el símbolo de superman. También nos ha contado cómo decidieron fidelizar a sus clientes, cómo relacionarse con los camioneros, cómo entendieron que debían conseguir que sus clientes quisieran quedarse con ellos. La presentación de la nueva Iveco naranja muy original aunque más clásica. Los clientes, tratarlos bien, cuidarlos, no olvidarse de ellos una vez realizada la compra.

Room Mate. Un hotel con diseño lo puede hacer cualquiera, pero aportar sentido común es más difícil. Y conseguir innovar en base al sentido común es estupendo. Sarasola nos ha echado la bronca por no sonreir y por no hablar inglés, lógico, de sentido común. Nos ha explicado que sus hoteles no buscan estrellas, hay que mirar los mismos problemas de siempre y darles soluciones diferentes basada en lo que te pide el sentido común. Un hotel es para dormir y desayunar, nadie quiere viajar para quedarse en el hotel todo el día, si van a ir familias habrá que adaptar las habitaciones, pero si pones literas que sean muy anchas y con tele, jamón de jabugo en el minibar, ... pero lo de la piscina en el lobby del hotel de Nueva York ya no es sentido común pero tiene muy buena pinta.

The power of analytics. Experiencia, se solicitan voluntarios para que les lean la mente. Un gurú les empieza a decir de todo, los tatuajes que llevan, la deuda que tienen y su número de cuenta. Antes de que se den cuenta, se destapa el pastel y aparece todo un equipo de informáticos que ha ido chivando al gurú, de todos los datos que aparecían en la red. Eso es Analytics, información, datos y saber cómo utilizarlos para aplicarlos en el desarrollo de nuestros productos. Me ha dado miedo, hemos dejado un montón de rastro en la red y pueden ser utilizados "supuestamente" para nuestro bien, pero quién define lo que es bueno para mí?? Pero lo cierto es que todo eso está ahí.

Cesce. Me ha costado entender lo que hacía esta empresa. Otro señor muy bien vestido, con un corte de pelo casi ochentero, rapado y con flequillo. Lo que más me ha gustado es cómo hablaba sin leer nada, conocía perfectamente todo lo que estaba contando y cómo lo quería contar, lo peor es que hablaba demasiado deprisa y no dejaba que los condeptos calasen. Me gustaría escucharlo otra vez, dándole a la pausa de vez en cuando. Tampoco me ha gustado que es una empresa que vuelve a trabajar sobre los miedos, en este caso sobre el miedo a que no te paguen, asegurándolo. No sé.

Desde el principio lo he sentido y me he visualizado dando una charla en un foro similar dentro de un par de años: arquitecto refundado en la transición de la vida.

Después he comido con mis dos mejores amigos y tenía tal subidón que les he vuelto a echar la charla sobre el cambio inminente de sus vidas, pero la idea de Curro tiene muy buena pinta, el taller de Jung de la semana pasada le vendría de perlas, nos podemos pasar años pensando en un negocio estupendo, dándole vueltas, convenciéndonos que es estupendo, pero si no echamos a andar y empezamos a solucionar problemas de esa idea tan estupenda, nos pasaremos el día vendiendo chalecos reflectantes.

Vuelta a la realidad, de paseo por las obras de las oficinas de una gran marca, gran comida de polvo de demoliciones. Sorprende ver cómo un proyecto tan simple y tan corto de miras puede quedar bien.